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OcioVigo
actualidad · 04 de octubre de 2026

Vigo llena sus calles para reclamar una vivienda digna: «La vivienda no es un negocio»

Más de 15.000 personas según la Policía Nacional, 18.000 según la organización, recorrieron el centro de Vigo, de Vía Norte a Porta do Sol, para denunciar el precio de los alquileres y reclamar «soluciones permanentes».

Vigo llena sus calles para reclamar una vivienda digna: «La vivienda no es un negocio»

Vigo volvió a salir a la calle el sábado para hablar de uno de los problemas que más preocupa a sus vecinos: tener una vivienda donde vivir sin que pagar el alquiler o la hipoteca se convierta en una carga imposible de asumir.

Una multitudinaria manifestación recorrió el centro de la ciudad desde Vía Norte hasta Porta do Sol bajo el lema «Vivienda: soluciones permanentes ya». La protesta, convocada por la Alianza pola Vivenda Vigo, reunió a miles de personas y contó con el respaldo de numerosos colectivos sociales de la ciudad.

La Policía Nacional situó la asistencia por encima de las 15.000 personas, mientras que la organización elevó la cifra hasta las 18.000.

La imagen fue la de una auténtica marea humana avanzando por las calles de Vigo, con pancartas, cánticos y mensajes dirigidos contra el precio de la vivienda y la especulación. Llega pocos días después de la concentración por la vivienda en Porta do Sol, que reunió a cientos de personas.

Manifestantes avanzando por una calle del centro de Vigo detrás de una pancarta que dice «A vivenda é un dereito. Stop especulación. Vivenda pública e accesible»
«A vivenda é un dereito»: la pancarta que abría uno de los bloques de la marcha. Foto: Daniel C. Paz de Miranda.

«La vivienda es un derecho»

Durante la marcha pudieron leerse mensajes como «A vivenda é un dereito», «Basta xa de especular», «Vivenda digna xa» o «Aquí no hay quien viva».

También hubo espacio para reivindicaciones mucho más personales, como una de las pancartas que podía leerse durante la manifestación: «Que el próximo desahucio no sea el de mi abuela».

Son mensajes diferentes, pero con un mismo fondo: la sensación de que para muchas personas acceder a una vivienda se ha convertido en una carrera cada vez más difícil.

Entre los manifestantes había personas de diferentes edades y perfiles. Jóvenes que no consiguen independizarse, familias que destinan una parte cada vez mayor de sus ingresos al alquiler, personas mayores preocupadas por su futuro y ciudadanos que consideran que el acceso a una vivienda debe estar por encima de su consideración como producto de inversión.

Contra «la especulación y sus cómplices»

Uno de los lemas más repetidos durante la protesta fue precisamente «contra la especulación y sus cómplices».

Los colectivos convocantes reclaman contratos de alquiler indefinidos y precios ajustados a la situación económica de los inquilinos. También piden a las administraciones más vivienda pública, medidas para acabar con el sinhogarismo y la declaración de zonas tensionadas que permitan intervenir sobre los precios del alquiler.

La protesta llega además en un momento especialmente delicado en el debate político sobre la vivienda. La movilización se produjo apenas un día después de que el Congreso rechazase los decretos impulsados por el Gobierno central que incluían diferentes medidas relacionadas con el alquiler, los desahucios y el acceso a la vivienda.

Para los colectivos sociales, el rechazo de estas medidas demuestra que hacen falta soluciones de mayor alcance y estabilidad.

Una ciudad donde encontrar casa es cada vez más difícil

El problema no es nuevo en Vigo, pero la presión sobre el mercado inmobiliario ha ido aumentando durante los últimos años. Encontrar un alquiler asequible en determinadas zonas de la ciudad puede resultar complicado, mientras que los precios de compra también dificultan el acceso a quienes no cuentan con unos ingresos elevados o con ayuda familiar.

La consecuencia es que cada vez más personas retrasan decisiones vitales como independizarse, formar una familia o cambiar de vivienda. Y esa es precisamente una de las cuestiones que la manifestación quiso poner sobre la mesa: la vivienda no es solamente una cifra del mercado inmobiliario.

Es el lugar donde vive una familia. Donde crecen los niños. Donde una persona mayor quiere poder pasar sus últimos años. Donde un joven debería poder comenzar su vida independiente.

La marcha en imágenes

También hubo familias con niños.
«Tomemos o control da vivenda».
La multitud, al atardecer.
Una calle del centro, llena de manifestantes.
Banderas y pancartas en la marcha.

Fotos: Daniel C. Paz de Miranda, cedidas por el autor.

Vigo pide soluciones que duren

La protesta terminó en Porta do Sol, donde se concentró buena parte de los participantes después de recorrer Vía Norte y las principales calles del centro.

La reivindicación no se limita a una medida concreta. Los colectivos reclaman un cambio de rumbo y «soluciones permanentes» que permitan garantizar el acceso a una vivienda digna.

El mensaje que salió el sábado de las calles de Vigo fue claro: para miles de personas, el problema de la vivienda ha dejado de ser una preocupación futura y se ha convertido ya en una dificultad cotidiana.

Porque detrás de cada alquiler que sube, de cada vivienda que queda fuera del alcance de una familia y de cada joven que no puede independizarse hay una historia personal. Y el sábado, miles de esas historias caminaron juntas por Vigo.

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