Qué ver en Vigo en un día
Ruta a pie de la mañana a la noche: Casco Vello, ostras en la Pescadería, Monte do Castro y atardecer sobre la ría. Sin coche y sin prisas imposibles.
- Duración
- 8-9 horas
- Distancia
- 7 km
- Dificultad
- facil
- Categoría
- 1-dia
Un día en Vigo da para mucho más de lo que parece, siempre que aceptes una condición: la ciudad está en cuesta. Del mar a la cima del Castro hay más de 130 metros de desnivel, y todo el centro se reparte por esa ladera. Esta ruta la aprovecha en vez de pelearse con ella, bajando del centro al puerto y guardando la única subida seria para media tarde, cuando ya no aprieta el sol.
Son unos 7 kilómetros repartidos en toda la jornada, con paradas largas para comer. No hace falta coche en ningún momento: todo el itinerario se hace andando, y los dos extras del final se resuelven en autobús urbano o en barco.
09:30 — Café en Príncipe y Porta do Sol
Arranca en la rúa do Príncipe, la calle comercial que vertebra el ensanche, y déjate caer hasta Porta do Sol. Aquí está el kilómetro cero de Vigo y su escultura más discutida: O Sireno, el hombre-pez de Francisco Leiro que preside la plaza desde una columna. La ciudad lleva décadas sin ponerse de acuerdo sobre si le gusta.
Es la mejor hora para el primer café: las terrazas todavía están tranquilas y desde aquí ya se intuye la bajada hacia el mar.
10:00 — El Casco Vello
Desde Porta do Sol se entra cuesta abajo en el Casco Vello, el corazón histórico de la ciudad. En veinte minutos de callejeo sin plano se llega a lo esencial.
La Praza da Constitución es la más antigua de Vigo. Sus soportales y el edificio del antiguo consistorio la convierten en el mejor sitio para sentarse un rato, y en punto de encuentro de media ciudad.
A un par de calles queda la Concatedral de Santa María, neoclásica y con torres barrocas mirando a la ría. Se levantó sobre el templo que arrasaron los ataques piratas del siglo XVI, un episodio que en Vigo todavía se conmemora cada verano con la fiesta de la Reconquista.
De camino al puerto conviene desviarse por la rúa dos Cesteiros, la calle de los cesteros, donde aún quedan talleres de cestería tradicional colgando el género de las fachadas.
Si las piernas protestan, las rampas mecánicas del casco antiguo salvan buena parte del desnivel. Están pensadas para los vecinos, pero nadie te va a mirar mal por usarlas.
12:00 — Ostras en la rúa da Pescadería
Bajando hacia el puerto aparece el Mercado da Pedra y, pegada a él, la rúa da Pescadería: las famosas ostreras. Es el rito vigués por excelencia — una docena de ostras abiertas delante de ti sobre el mostrador de piedra, un albariño, y de pie en la calle.
Se venden por docenas y se abren al momento; el precio se mueve con la temporada, así que pregunta antes de pedir. Y ojo con el horario: esto es un plan de mediodía. A partir de media tarde las ostreras recogen y la calle cambia por completo de ambiente.
14:30 — Comer en O Berbés
A dos pasos empieza O Berbés, el barrio del puerto pesquero y el sitio con más concentración de tabernas de pescado de la ciudad. Los soportales de piedra frente a la lonja son de las estampas más reconocibles de Vigo.
Si buscas marisco con criterio, tenemos una selección aparte en dónde comer marisco en Vigo. Y si prefieres algo más informal, las terrazas de la Praza da Constitución funcionan bien y quedan de camino a la siguiente parada.
16:30 — Monte do Castro
Toca la única subida seria del día, y merece cada escalón. El Monte do Castro es el balcón de Vigo: los restos del poblado castrexo, la fortaleza del siglo XVII levantada para defender la ría, jardines con estanque y una panorámica de toda la ría con las Cíes al fondo.
Media hora de subida tranquila desde el centro, con escaleras y rampas señalizadas. Cuenta con otra media hora arriba: la vista engancha y el recinto es más grande de lo que parece desde abajo.
Si llueve, cambia el Castro por el Museo MARCO, en plena rúa do Príncipe. Ocupa la antigua cárcel provincial de 1860 y el edificio vale la visita por sí solo.
19:00 — Paseo de Alfonso y el atardecer
Baja hacia el Paseo de Alfonso XII, el mirador urbano más querido de la ciudad, justo en el borde del Casco Vello. Con el sol cayendo detrás de las islas y los barcos entrando en el puerto, es la postal que te vas a llevar.
Es también el mejor momento del día para hacer fotos: la luz entra de frente sobre la ría y las grúas del puerto quedan a contraluz.
21:00 — Cena y noche en el Casco Vello
Vuelta al Casco Vello para cenar y, si el cuerpo aguanta, quedarte. La noche viguesa arranca tarde: antes de medianoche los locales están a medio gas. Los fines de semana conviene reservar, sobre todo en las calles de alrededor de la Praza da Constitución.
Si te sobra medio día
- Cruzar a Cangas en barco. Desde la Estación Marítima salen ferris durante todo el día. La travesía ronda la media hora y regala la mejor vista de Vigo que existe: la ciudad entera desplegada sobre la ladera. Es, además, de los planes más baratos de la ría.
- Bajar a Samil. La playa urbana de Vigo, con el paseo marítimo más largo de la ciudad. Se llega en autobús urbano desde el centro en unos veinte minutos.
En verano, la otra opción evidente son las Illas Cíes, pero no caben en esta ruta: necesitan el día entero y autorización previa. Lo contamos en cómo visitar las Cíes.
Cómo moverte y otros detalles prácticos
- A pie. El itinerario está pensado para caminarse entero. La clave es hacerlo en el sentido propuesto: de arriba abajo por la mañana y una sola subida por la tarde.
- En autobús. Los urbanos de Vitrasa cubren el centro y llegan a Samil y a las playas; tienes el detalle en la guía de transporte de Vigo.
- En coche. Si vienes en coche, déjalo aparcado el día entero: el centro es zona regulada y estrecha. Cómo y dónde, en dónde aparcar en Vigo.
- Con lluvia. Es Vigo: cuenta con ello. El plan alternativo son el MARCO, el Mercado da Pedra y las tabernas del Berbés, todo a cubierto y a cinco minutos entre sí.
Y si tienes dos días, el itinerario completo está en Vigo en 48 horas.
Puntos destacados
- · Porta do Sol y el Sireno, el kilómetro cero de la ciudad
- · Praza da Constitución y las rampas del Casco Vello
- · Ostras abiertas al momento en la rúa da Pescadería
- · Mercado da Pedra
- · Monte do Castro y las vistas de la ría
- · Atardecer en el Paseo de Alfonso
Consejos prácticos
- → Haz el recorrido de arriba abajo: Vigo es una ciudad en cuesta
- → Las ostras se comen a mediodía, no por la noche
- → Si llueve, cambia el Castro por el MARCO sin remordimientos
- → Reserva la cena: el Casco Vello se llena los fines de semana
- → Calzado con suela agarrada: el granito mojado resbala
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Qué ver
Plaza de la Constitución
Plaza histórica en el Casco Vello de Vigo. Sede del antiguo consistorio y centro de la vida local.
Concatedral de Santa María de Vigo
Templo neoclásico con torres barrocas y una historia de resistencia frente a los ataques piratas.
Mercado da Pedra
El mercado gastronómico del Casco Vello donde el producto gallego se convierte en experiencia culinaria.
Monte do Castro
El balcón natural de Vigo, con jardines, restos arqueológicos y una vista completa de la ría.
Paseo de Alfonso
El paseo marítimo más bonito de Vigo, con vistas al puerto y a las Islas Cíes.
Estación Marítima de Vigo
Puerto de salida de los ferris a Cíes, Cangas y Moaña. El punto de partida de las rutas marítimas.