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OcioVigo
actualidad · 19 de octubre de 2026

La sequía en Vigo y su área metropolitana: los embalses siguen bajando y crece la preocupación por el agua

Eiras ya ha bajado del 40 % y el Concello calcula 38 días de agua con garantías de calidad. Cómo están Eiras, Zamáns y Baíña, qué dicen el Concello y la Xunta, qué implica la sequía prolongada y qué pueden hacer los vecinos.

La sequía en Vigo y su área metropolitana: los embalses siguen bajando y crece la preocupación por el agua

Actualización del 21 de octubre: Eiras ha bajado al 39,5 % y el Concello calcula ahora 38 días de agua con garantías de calidad, con el mínimo histórico del embalse previsto para el 2 de noviembre si no llueve. Los detalles, en la sección ¿Cuánta agua queda en Vigo?. La lluvia vuelve esta semana: tienes la previsión del tiempo en Vigo del 22 al 27 de octubre.

La falta de lluvias mantiene en alerta la situación hídrica de Vigo y su área metropolitana. Los embalses que abastecen a la ciudad y a los municipios de su entorno continúan perdiendo reservas en pleno otoño, una época en la que las precipitaciones suelen contribuir a recuperar los niveles de agua después del verano.

La preocupación se concentra especialmente en el embalse de Eiras, principal fuente de abastecimiento de Vigo, que se situó en torno al 44,6 % de su capacidad en los últimos datos comunicados por el Concello a mediados de octubre. También preocupan los niveles de Zamáns y Baíña, que abastecen a otros puntos del área y forman parte de un sistema en el que la disponibilidad de agua resulta clave para cientos de miles de habitantes.

El Ayuntamiento de Vigo ha advertido de que, si continúa la falta de lluvias, las reservas podrían reducirse hasta comprometer el margen de abastecimiento. La Xunta, por su parte, sostiene que el suministro está garantizado hasta final de año en un escenario sin precipitaciones y sin nuevas restricciones. Las dos administraciones mantienen así diferentes valoraciones sobre el margen disponible.

Cómo están los embalses que abastecen a Vigo

Los últimos datos difundidos en octubre reflejan una situación desigual, pero preocupante, en las principales reservas de agua vinculadas al área de Vigo.

  • Eiras: 39,5 % de su capacidad el 19 de octubre, según el Concello, frente al 42,2 % del día 13 y el 44,6 % de mediados de mes. El último boletín de Augas de Galicia lo situaba en el 41,81 % (9,27 hm³).
  • Zamáns: en torno al 40 % (40,10 %, 0,81 hm³, en el último boletín de Augas de Galicia).
  • Baíña: alrededor del 17 %, uno de los niveles que más preocupan por su escaso margen de reserva.

Estas cifras corresponden a referencias de mediados de octubre y pueden cambiar con las nuevas mediciones. No deben interpretarse como una fotografía exacta del nivel de los embalses en el momento de leer esta noticia.

Eiras es especialmente importante porque abastece a Vigo y a parte de su entorno metropolitano. Por eso, su evolución resulta determinante para valorar la capacidad del sistema de afrontar nuevas semanas sin lluvias significativas. Ya hemos contado cómo se recuperó Eiras en las sequías de 2003, 2011 y 2017.

La preocupación no depende únicamente del porcentaje de agua almacenada. También influyen el consumo diario, las aportaciones de los ríos, las necesidades de mantener los caudales ecológicos y la posibilidad de recurrir a medidas adicionales para reducir la demanda.

¿Cuánta agua queda en Vigo y cuándo podría haber problemas?

El lunes 19 de octubre, con Eiras ya por debajo del 40 %, el alcalde, Abel Caballero, rebajó el cálculo municipal: la ciudad tiene 38 días de agua con garantías de calidad óptima, hasta finales de noviembre. A mediados de mes, el Concello hablaba de unos 50 días. Pasado ese margen, las reservas darían para otros 57 días, pero con posibles incidencias en la calidad: unos 95 días en total si no lloviese nada.

Si la tendencia se mantiene, Eiras alcanzará su mínimo histórico el 2 de noviembre, con unos 7,11 hm³. El embalse está por debajo de lo que tenía hace un año y de la media de la última década. Caballero volvió a culpar a la Xunta de la situación y reclamó un nuevo embalse para Vigo.

De Eiras y Zamáns dependen, en mayor o menor medida, Redondela, Mos, O Porriño, Salceda de Caselas, Nigrán, Gondomar, Soutomaior, Moaña y Cangas, además de Baiona.

La Xunta ofrece una valoración distinta: sostiene que el agua está garantizada hasta final de año incluso en un escenario sin nuevas precipitaciones, siempre que no se incorporen nuevas restricciones.

Estas dos estimaciones no equivalen a una fecha anunciada para el inicio de los cortes. Son previsiones realizadas desde perspectivas diferentes y sujetas a la evolución de las reservas, la demanda y las medidas que puedan adoptarse.

Por ahora, la información disponible no permite afirmar que Vigo vaya a quedarse sin agua en una fecha concreta. El riesgo es que una sucesión prolongada de semanas secas reduzca el margen de maniobra y obligue a intensificar las medidas de ahorro o a modificar la gestión del sistema.

Galicia-Costa, declarada en situación de sequía prolongada

La situación de Vigo se enmarca en un problema más amplio. El 15 de octubre, la Xunta declaró en situación de sequía prolongada el conjunto de la demarcación hidrográfica de Galicia-Costa, ante la reducción sostenida de las precipitaciones. Puedes ver qué significa para Vigo la declaración de sequía prolongada.

La decisión afecta a un territorio con 123 municipios incluidos total o parcialmente en zonas con escasez de agua: 32 se encontraban en situación de alerta o con medidas equivalentes y otros 91, en prealerta. La Xunta precisó que la declaración de sequía prolongada no implica por sí misma restricciones de consumo, que dependen de la situación de cada sistema de abastecimiento.

En el área de Vigo, Augas de Galicia ya había activado medidas de prealerta o escasez moderada en el sistema del río Verdugo, la ría de Vigo y la ría de Baiona. Además, el subsistema de Baiona estaba sujeto a medidas equivalentes a las de una situación de alerta.

Esto significa que no todos los municipios gallegos se encuentran en la misma situación ni tienen por qué aplicar las mismas medidas. La evolución depende de las reservas disponibles, los recursos alternativos y las necesidades de cada sistema.

Qué consecuencias puede tener la sequía para Vigo y los municipios vecinos

La falta de agua no se traduce automáticamente en cortes domésticos, pero sí puede tener consecuencias si se prolonga.

1. Más medidas para reducir el consumo

El Concello de Vigo ha pedido a las grandes empresas e industrias que restrinjan al máximo su consumo de agua. La carta, comunicada el 17 de octubre, llegó a más de un centenar de grandes consumidores (más de 2.000 m³ al año), entre ellos Stellantis, el Puerto, Povisa, centros comerciales, la Universidad y residencias de mayores. Es una petición de colaboración, sin un porcentaje obligatorio de reducción.

Se suma a las restricciones vigentes desde la prealerta del verano: sin baldeo de calles, con las duchas de las playas y las fuentes ornamentales de circuito abierto cerradas, y con prohibición de llenar piscinas y lavar coches con agua de la red.

Si las reservas siguieran disminuyendo, las administraciones podrían valorar nuevas medidas para reducir la demanda. Su alcance dependería de las decisiones oficiales y de la evolución de los indicadores de escasez.

2. Mayor presión sobre los recursos compartidos

Vigo y varios municipios del entorno dependen de sistemas de abastecimiento conectados o relacionados entre sí. Cuando las reservas bajan, cobra importancia la coordinación entre administraciones, la gestión de los recursos disponibles y la posibilidad de recurrir a conexiones alternativas.

La situación de Baiona ilustra esa dependencia: en las últimas semanas se han planteado soluciones para reforzar su abastecimiento mediante recursos vinculados al sistema de Zamáns. Más información: Vigo ayudará a Baiona con agua desde Eiras.

3. Consecuencias para empresas, industria y actividad económica

Una sequía prolongada puede aumentar la presión para reducir el consumo de agua en actividades industriales y comerciales. Las medidas preventivas buscan evitar que una situación meteorológica desfavorable termine afectando al funcionamiento habitual de la ciudad.

El impacto concreto dependerá de si se mantienen las recomendaciones actuales o si las autoridades deciden adoptar medidas adicionales.

4. Más presión sobre ríos y ecosistemas

La escasez de precipitaciones también afecta a los caudales de los ríos y a los ecosistemas vinculados a ellos. En este contexto, la gestión del agua debe equilibrar el abastecimiento humano con el mantenimiento de los caudales ecológicos.

Precisamente, el nivel de esos caudales es uno de los puntos de desacuerdo entre el Concello de Vigo y la Xunta. El Ayuntamiento ha pedido que se aplique el caudal ecológico previsto para situaciones de sequía, mientras que el Gobierno gallego mantiene su posición sobre la gestión del sistema.

Qué pueden hacer los vecinos para ahorrar agua

Aunque la responsabilidad de garantizar el abastecimiento corresponde a las administraciones y a los gestores del sistema, los hogares también pueden contribuir a reducir el consumo.

Algunas medidas sencillas son:

  • Evitar dejar correr el agua mientras se lavan los dientes o se enjabonan las manos.
  • Reparar grifos y cisternas que pierdan agua.
  • Utilizar la lavadora y el lavavajillas con cargas completas.
  • Reducir el uso de mangueras para limpiar terrazas, patios y vehículos.
  • Regar las plantas con moderación y aprovechar el agua de lluvia cuando sea posible.
  • Evitar llenar piscinas o realizar consumos extraordinarios de agua potable si se establecen recomendaciones específicas.

Estas medidas no sustituyen la planificación del abastecimiento ni resuelven por sí solas una sequía prolongada, pero ayudan a reducir la demanda y a conservar las reservas disponibles.

¿Habrá restricciones de agua en Vigo?

A fecha de esta información, las advertencias sobre las reservas y la declaración de sequía prolongada en Galicia-Costa no significan que se hayan anunciado cortes generales de agua para los hogares de Vigo.

La evolución dependerá de las próximas mediciones de los embalses, de las lluvias que se registren durante el otoño y de las decisiones que adopten las administraciones competentes. Por eso, conviene distinguir entre las previsiones sobre el margen de abastecimiento y una eventual decisión oficial de restringir el consumo.

El dato clave en las próximas semanas será comprobar si Eiras logra recuperar reservas o continúa perdiendo agua. Si la falta de precipitaciones persiste, el área metropolitana podría afrontar un periodo de mayor presión sobre sus recursos hídricos, aunque el alcance de las medidas dependerá de la evolución real de la situación. Para saber si llegan las lluvias, consulta la previsión del tiempo en Vigo para esta semana.

Fuentes consultadas

Información elaborada con datos y declaraciones publicados hasta el 20 de octubre de 2026. Los niveles de los embalses y las medidas de gestión pueden variar en los próximos días.

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