El Camino Portugués por la Costa a su paso por Vigo
Vigo es etapa del Camino de Santiago: 25 km desde Baiona por el paseo marítimo y 15,4 km hasta Redondela. Qué esperar, dónde dormir, dónde sellar y qué ver sin salirse de las flechas.
- Duración
- 4 horas (etapa Vigo-Redondela)
- Distancia
- 15,4 km
- Dificultad
- facil
- Categoría
- maritima
Mucha gente descubre que Vigo es etapa del Camino de Santiago cuando ve pasar mochilas y conchas por la calle Real. El Camino Portugués por la Costa entra en la ciudad desde el sur, la cruza entera y sale hacia Redondela, donde se junta con el Camino Portugués central que viene de Lisboa, Oporto y Tui. A partir de ahí, todos los peregrinos caminan juntos hasta Santiago.
Para Vigo eso significa dos cosas: es final de una etapa larga y marítima, y principio de una etapa corta de monte. Esta guía cuenta cómo es cada una, qué se ve por el camino y qué conviene saber antes de plantar la mochila en la ciudad.
El Camino en Vigo, en dos etapas
- Llegada: Baiona → Vigo. Unos 25 km (21,5 km si empiezas a contar en A Ramallosa), entre seis y siete horas, casi todo llano y junto al mar.
- Salida: Vigo → Redondela. 15,4 km, unas cuatro horas, con unos 210 metros de subida acumulada y otros tantos de bajada.
Es una de las pocas ciudades grandes del Camino donde se duerme dentro y con todos los servicios a mano. Aprovecharlo o cruzarla de paso marca bastante la diferencia.
La llegada: de Baiona a Vigo
La jornada sale de Baiona —merece madrugar y dar antes una vuelta por el paseo y la fortaleza de Monterreal— y en cuatro kilómetros llega a A Ramallosa, donde se cruza el puente románico sobre el río Miñor: diez ojos de arcos de medio punto del siglo XIII que separan los concellos de Baiona y Nigrán. Es la postal de la etapa.
A partir de ahí el Camino se desdobla en dos trazados señalizados:
- El oficial, algo más hacia el interior, por parroquias y caminos entre viñedos. Unos 21,5 km desde A Ramallosa.
- El litoral, prácticamente igual de largo, que va pegado al agua por paseos marítimos y arenales.
Los dos terminan en el mismo sitio, así que la elección es de paisaje. El litoral pasa por Praia América, Patos y los arenales de Saiáns y Canido, con las Cíes de frente casi todo el rato. Si eliges esa opción, un desvío de diez minutos en Panxón lleva al Templo Votivo do Mar, la iglesia que Antonio Palacios levantó en los años treinta junto a la playa.
La entrada en la ciudad es de las más agradecidas de todo el Camino: se llega por O Vao y el paseo de Samil, se sigue por Bouzas —el barrio marinero, con sus casas bajas y su puerto deportivo— y se enfila el paseo del puerto hasta el centro.
Y es también de las más traicioneras. La etapa es llana, pero son muchos kilómetros de asfalto y paseo marítimo seguidos: el pie sufre más que en una jornada de monte con la misma distancia.
Dormir y sellar en Vigo
Vigo tiene albergue público de peregrinos, el Juan Manuel López-Chaves, en la Ribeira do Berbés, 5, dentro del barrio marinero y con el Camino pasando por la puerta. Ronda las 90 plazas repartidas en varias habitaciones, cuesta unos 10 € y no admite reservas: se entra por orden de llegada, con prioridad para quien camina o pedalea. En verano se llena, así que conviene no apurar la etapa.
Si prefieres cama con más margen, la ciudad tiene toda la oferta hotelera que no hay en el resto del Camino; nuestra selección está en alojamientos de Vigo.
Para sellar la credencial, la parada habitual es el Casco Vello: la Concatedral de Santa María y las parroquias del centro sellan, y muchos bares del casco antiguo también.
Qué ver sin salirte del Camino
El trazado urbano pasa por lo mejor de la ciudad, así que no hace falta desviarse mucho:
- A Pedra y la rúa da Pescadería. A dos minutos del albergue, las ostreras abren docenas sobre el mostrador de piedra. Plan de mediodía.
- O Berbés. Las tabernas de pescado del barrio del puerto están literalmente en la calle del albergue.
- El Paseo de Alfonso. El mirador urbano de Vigo, sobre el puerto, justo al borde del Casco Vello. Al atardecer, obligatorio.
- El Monte do Castro. Media hora de subida desde el centro para la mejor vista de la ría. Si te quedas a dormir, es el mejor uso posible de la tarde: lo contamos en la ruta de un día por Vigo.
La salida: de Vigo a Redondela
Del centro se sale cuesta arriba, cruzando la ciudad hasta el barrio de Teis. Es el peaje del día: un buen rato de asfalto urbano antes de que el Camino se convierta en lo que promete.
Porque enseguida engancha la Senda da Traída das Augas, el antiguo camino de la traída de aguas que recorre la ladera en horizontal, entre eucaliptos y con la ría abierta abajo. Es el tramo bonito de la etapa: sombra, piso blando y panorámicas continuas de las Cíes, el Morrazo y el puente de Rande.
Desde Teis, un desvío corto sube al Monte da Guía, con su capilla asomada a la ría. No está en las flechas, pero está a un paso y la vista compensa el rodeo.
Después el Camino entra en el concello de Redondela por Chapela y sigue por pistas y aldeas —Trasmañó, Cedeira— hasta que aparece abajo la ensenada de San Simón, con la isla de San Simón en medio: antiguo monasterio, luego lazareto y prisión, hoy un islote arbolado que se ve desde el camino como una maqueta.
La bajada termina en Redondela, la villa de los viaductos: dos pasos elevados de piedra y hierro que cruzan el pueblo por encima y que son uno de los iconos visuales del Camino Portugués. Aquí la ruta de la Costa se funde con la Central, y a partir de este punto ya no hay dos caminos, sino uno.
Cómo llegar y cómo volver
- Para empezar en Baiona, hay autobús desde Vigo durante todo el día; la parada está en el centro y el trayecto ronda la hora.
- Para volver desde Redondela, el tren de cercanías conecta con Vigo en unos veinte minutos, y también hay autobuses frecuentes. Es la forma cómoda de hacer la etapa suelta, sin mochila y volviendo a dormir a Vigo.
- Todos los detalles de horarios y billetes, en la guía de transporte de Vigo.
Consejo de quien vive aquí
Quédate una noche. La mayoría de peregrinos cruza Vigo de paso, come algo y sigue. Es un error: entre la llegada de Baiona y la salida a Redondela hay una ciudad con marisco, miradores y Casco Vello que se disfruta en una tarde, y un albergue barato en pleno barrio marinero para dormir.
Si te sobra medio día, la ruta de un día por Vigo está pensada exactamente para eso.
Puntos destacados
- · Puente románico de A Ramallosa, del siglo XIII
- · Llegada a Vigo por el paseo de Samil y Bouzas
- · Albergue público en la Ribeira do Berbés, a pie de Camino
- · Sellado de credencial en el Casco Vello
- · Senda da Traída das Augas, sobre Teis
- · Ensenada de San Simón y el viaducto de Redondela
Consejos prácticos
- → La etapa Baiona-Vigo son 25 km casi llanos: sale mejor madrugar
- → Sella la credencial en el Casco Vello antes de salir
- → El albergue del Berbés no admite reservas: llega pronto
- → Entre A Ramallosa y Vigo hay dos trazados señalizados; el litoral va pegado al mar
- → Tanto asfalto y paseo marítimo castiga los pies: cuida el calzado
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