15 disfraces de Halloween para niños inspirados en la mitología gallega y el Samaín
Meigas, trasnos, mouras, la Santa Compaña o el Gatipedro: quince ideas de disfraces fáciles y baratos, con ropa vieja y manualidades, para un Halloween con sabor gallego.

¿Y si este Halloween dejamos a un lado los vampiros y los zombis para convertir a los más pequeños en meigas, trasnos, mouras encantadas o miembros de la Santa Compaña? Galicia cuenta con un imaginario de leyendas, criaturas fantásticas y tradiciones populares que ofrece un montón de ideas para preparar disfraces originales sin gastar demasiado.
Con ropa vieja, telas, cartulina y algunos complementos puedes recrear personajes de la mitología gallega y recuperar el lado más misterioso del Samaín. Desde criaturas traviesas hasta espectros de caminos rurales, estas 15 propuestas son perfectas para quienes buscan disfraces de Halloween para niños fáciles, baratos y con un toque muy nuestro. Si quieres saber dónde disfrutarlos, tienes todos los planes de la fiesta en la guía del Samaín en Vigo 2026.
Para que te hagas una idea del resultado, cada propuesta lleva una imagen de cómo quedaría el disfraz.
1. La Santa Compaña: un disfraz de ánima gallega
La Santa Compaña es una de las leyendas más conocidas de Galicia. Según la tradición popular, una procesión de almas recorre los caminos durante la noche, envuelta en un ambiente de misterio.
Para recrear uno de sus integrantes, basta con preparar una túnica larga en tonos grises o blancos, añadir una capucha y completar el conjunto con una pequeña linterna LED.

Así se vería una pequeña Santa Compaña con túnicas, capuchas y linternas LED.
Qué necesitas: una sábana vieja, tela oscura, hilo o cinta para sujetar la ropa y una luz LED.
Cómo hacerlo: adapta la tela para que el niño pueda caminar cómodamente y deja el rostro despejado. Si participa toda la familia, podéis disfrazaros de diferentes ánimas y formar vuestra propia Santa Compaña.
Es una de las mejores opciones para un grupo de hermanos o amigos que quieran llevar disfraces coordinados.
2. Una meiga de las leyendas gallegas
Eu non creo nas meigas, pero habelas, hainas. La conocida expresión gallega es la mejor presentación para este disfraz.
Las meigas forman parte del folclore de Galicia y aparecen en multitud de relatos populares. No siempre se representan como personajes malvados: algunas historias las relacionan con conocimientos sobre hierbas, remedios y prácticas mágicas.

Una meiga infantil, con pañuelo, chal y cesta de hierbas.
Qué necesitas: ropa oscura, un pañuelo, un chal, una cesta pequeña y hierbas decorativas.
Cómo hacerlo: combina una falda larga o unos pantalones oscuros con una blusa y un pañuelo en la cabeza. Añade una cesta con hojas secas y prepara un pequeño libro de conjuros utilizando una libreta vieja.
Para darle un toque más gallego, puedes incorporar un mandil, una capa de lana o un cesto tradicional. No hace falta comprar un sombrero puntiagudo: la idea es recrear una meiga del imaginario popular, no una bruja de película.
3. Un trasno, el duende más travieso
¿Quién ha escondido las llaves? ¿Quién ha desordenado los juguetes? Según las historias populares, quizá haya sido un trasno.
Estos pequeños seres fantásticos están asociados a las travesuras domésticas. Sus representaciones varían según los relatos, pero son perfectos para un disfraz infantil lleno de personalidad.

Un trasno con su gorro rojo y su bolsa de objetos «robados».
Qué necesitas: ropa vieja, un gorro rojo, fieltro para las orejas y maquillaje infantil opcional.
Cómo hacerlo: elige pantalones y una camiseta de tonos marrones, verdes o grises. Añade unas orejas puntiagudas de fieltro y un gorro rojo para crear un personaje inspirado en las representaciones tradicionales del trasno.
El complemento ideal es una bolsa de tela llena de pequeños objetos que supuestamente ha robado por la casa. Un disfraz sencillo, divertido y fácil de preparar sin coser.
4. La Estadea, el espectro de los caminos
Si buscas un disfraz más inquietante, la Estadea es una alternativa muy gallega al fantasma tradicional.
En algunas versiones del folclore, la Estadea aparece como una figura espectral alta, cubierta por un sudario y relacionada con presagios funestos. Su descripción puede variar entre relatos y recopilaciones.

La Estadea: silueta alta, túnica clara y rostro en sombra.
Qué necesitas: una túnica clara, una tela gris y maquillaje infantil.
Cómo hacerlo: utiliza una túnica larga de color blanco o gris y añade detalles oscuros alrededor de los ojos con maquillaje adecuado para niños. Puedes incorporar una capucha, siempre que no limite la visión.
La clave es crear una silueta fantasmal y misteriosa sin necesidad de comprar una máscara completa.
5. El nubeiro, el personaje que llega con las tormentas
El nubeiro es una figura del folclore gallego relacionada con las nubes, las tormentas y los fenómenos meteorológicos. Algunas leyendas lo describen como un personaje que aparece cuando el tiempo se vuelve amenazante.

Un nubeiro con capa de nubes y bastón con rayos.
Qué necesitas: ropa gris, una capa, cartulina azul y blanca y fieltro.
Cómo hacerlo: utiliza una sudadera gris como base y prepara una capa con formas de nubes. Añade gotas de lluvia y rayos recortados en cartulina para decorar el conjunto.
Es una idea especialmente original para quienes quieren alejarse de los disfraces oscuros y prefieren una propuesta vistosa, fácil de identificar y adaptada a niños pequeños.
6. Una moura encantada, guardiana de tesoros
Las mouras son seres fantásticos del folclore gallego y portugués. En numerosas leyendas aparecen vinculadas a fuentes, cuevas, castros y tesoros ocultos. Algunas historias las describen peinando sus largos cabellos con peines de oro.

Una moura encantada junto a su cofre del tesoro.
Qué necesitas: un vestido, un pañuelo o una capa, cintas doradas, un peine y bisutería de juguete.
Cómo hacerlo: utiliza un vestido sencillo en tonos blancos, verdes o dorados. Añade trenzas, cintas y adornos que recuerden a los tesoros de las leyendas. Un pequeño cofre fabricado con una caja de cartón puede completar el disfraz.
Es una propuesta muy versátil que permite crear una versión infantil inspirada en las leyendas gallegas sin necesidad de utilizar maquillaje.
7. La Coca de Redondela: un dragón muy de aquí
En Redondela, la Coca ocupa un lugar destacado en las celebraciones tradicionales del Corpus. Esta figura de dragón ofrece una oportunidad perfecta para preparar un disfraz inspirado en una tradición muy reconocible de las Rías Baixas.

La Coca de Redondela en versión infantil: sudadera verde, escamas, alas y cola.
Qué necesitas: ropa verde, cartulina, fieltro, goma elástica y una cola de tela.
Cómo hacerlo: utiliza una sudadera verde y añade escamas de fieltro en la espalda. Puedes fabricar unas alas de cartón ligero y una cola de tela bien sujeta.
Si el niño quiere llevar una máscara, procura que tenga aberturas suficientes para ver y respirar. Otra alternativa es utilizar una capucha decorada con ojos y pequeños cuernos de tela.
Aunque la Coca no es un personaje exclusivo del Samaín, es una propuesta muy reconocible y vistosa para quien quiere un disfraz con sello de las Rías Baixas.
8. Una lamia, criatura de las leyendas
La lamia aparece en distintas tradiciones mitológicas del norte peninsular y en relatos vinculados a fuentes, cuevas y cursos de agua. En algunas representaciones se muestra como un ser con torso humano y parte inferior de serpiente.

Una lamia con escamas de fieltro y cola de tela.
Qué necesitas: ropa verde o azul, cartulina, fieltro y tela para crear una cola.
Cómo hacerlo: combina una camiseta de color verde con pantalones a juego. Añade detalles de escamas recortadas en fieltro y prepara una cola de tela que no dificulte los movimientos.
Es un disfraz fantástico para niños a los que les gustan los seres mitológicos y las criaturas mágicas.
9. Un biosbardo salido del bosque
Los biosbardos son seres imaginarios de la tradición popular gallega. Una de sus particularidades es que no tienen una apariencia única y definida: forman parte de relatos y bromas en los que se invita a alguien a salir a buscarlos.
Precisamente por eso, este disfraz permite dar rienda suelta a la imaginación.

Un biosbardo hecho con hojas de tela, retales y orejas grandes.
Qué necesitas: ropa de tonos verdes y marrones, fieltro, una capucha y cartulina.
Cómo hacerlo: crea una criatura del bosque con orejas grandes, ojos llamativos, hojas de tela y retales de distintos colores. Puedes añadir una pequeña bolsa para representar la búsqueda de este animal imaginario.
Cada niño puede inventar su propia versión del biosbardo, lo que convierte la preparación del disfraz en una actividad creativa para toda la familia.
10. El Gatipedro, el gato fantástico de los sueños
El Gatipedro es una criatura del imaginario popular gallego que se representa como un gato con un cuerno en la cabeza. Según la tradición, entra de noche en las habitaciones infantiles y se relaciona con los sueños.

Un Gatipedro: orejas de gato, cuerno en la diadema y bigotes pintados.
Qué necesitas: ropa negra o gris, una diadema, fieltro y cartulina.
Cómo hacerlo: prepara unas orejas de gato y un cuerno pequeño de cartón para colocarlo en una diadema. Añade una cola de tela y dibuja unos bigotes con maquillaje infantil.
Es una opción simpática para los más pequeños: una criatura mitológica menos conocida que puede convertirse en uno de los disfraces más originales de la fiesta.
11. Los mouros de los castros gallegos
En el folclore gallego, los mouros aparecen en numerosas leyendas vinculadas a castros, cuevas, galerías subterráneas y tesoros escondidos. No deben confundirse automáticamente con personajes históricos de origen musulmán: aquí hablamos de seres legendarios de la tradición oral.

Una pareja de mouro y moura en un castro, con su cofre de monedas.
Qué necesitas: ropa marrón, una capa, un cinturón y una pequeña bolsa.
Cómo hacerlo: utiliza una túnica de tonos tierra y añade un cinturón de cuerda. Puedes preparar un cofre de cartón con monedas de papel dorado para representar los tesoros ocultos.
Si varios hermanos quieren disfrazarse juntos, uno puede ser un mouro y otro una moura encantada, creando una pareja inspirada en las leyendas de los castros.
12. El Urco, el perro misterioso de la tradición gallega
El Urco es una criatura legendaria que aparece en el folclore gallego y que suele representarse como un perro espectral relacionado con presagios y apariciones. Su imagen varía según las tradiciones locales.

El Urco: ropa negra, capucha con orejas y detalles grises.
Qué necesitas: ropa negra, una capucha con orejas de perro y fieltro gris.
Cómo hacerlo: prepara una sudadera oscura y una diadema con orejas caninas. Puedes añadir una cola de tela y detalles grises para darle un aspecto fantasmal.
El resultado es una mezcla entre disfraz de animal y criatura sobrenatural, ideal para los niños que prefieren ir cómodos y no quieren llevar máscaras.
13. Un calacú, la calabaza tradicional del Samaín
No todos los disfraces tienen que representar a una criatura mitológica. Las calabazas talladas, conocidas como calacús en gallego, son uno de los símbolos más reconocibles de las celebraciones actuales del Samaín. Las costumbres relacionadas con las calabazas y otras hortalizas talladas se han recogido en distintas localidades gallegas.

Un calacú con camiseta naranja y fieltro, entre calabazas talladas.
Qué necesitas: una camiseta naranja, fieltro verde y negro y pegamento para tela.
Cómo hacerlo: recorta unos ojos, una nariz y una boca de cartulina negra y fíjalos a la camiseta. Añade unas hojas verdes en la parte superior para representar el tallo.
Para una versión más elaborada, puedes preparar una estructura de tela acolchada con forma redondeada. En cualquier caso, evita las estructuras rígidas que dificulten el movimiento.
14. Unha ánima en pena, un espíritu de la noche de Difuntos
Las ánimas en pena aparecen en numerosas historias y creencias populares gallegas vinculadas a los difuntos. Su presencia forma parte del imaginario que rodea la noche de Difuntos y las leyendas de apariciones.

Una ánima en pena con túnica blanca, capa gris y su luz.
Qué necesitas: ropa clara, una tela ligera y una pequeña linterna LED.
Cómo hacerlo: combina una túnica blanca con una capa gris y añade unos detalles oscuros. Una linterna LED puede servir como accesorio para representar la luz que acompaña al personaje.
Es una opción sencilla para niños que quieran participar en una representación familiar de la Santa Compaña sin llevar un disfraz demasiado terrorífico.
15. El contador de leyendas: un homenaje a la tradición oral gallega
No todos los personajes de una fiesta de Samaín tienen que ser seres sobrenaturales. También podemos rendir homenaje a las personas que han transmitido las historias populares de Galicia de generación en generación.

Un contador de leyendas con su bolsa de cuentos y sus tarjetas ilustradas.
Qué necesitas: una camisa, un chaleco, un pañuelo, una bolsa de tela y un libro viejo.
Cómo hacerlo: combina prendas de inspiración rural y añade una libreta que represente el libro de leyendas. El niño puede llevar también tarjetas con dibujos de meigas, mouras, trasnos y ánimas para contar sus historias a los demás.
Es una propuesta cultural y creativa, no un personaje mitológico tradicional. Puede ser especialmente divertida si el disfraz se acompaña de un pequeño cuento gallego contado durante la fiesta.
Cómo preparar disfraces gallegos de Samaín sin gastar mucho
La mayoría de estas ideas pueden prepararse reutilizando ropa, telas y materiales de manualidades. Antes de comprar un disfraz completo, revisa qué tienes en casa y piensa qué elementos pueden servirte para varios personajes.
- Ropa reutilizada: camisetas, pantalones oscuros, sudaderas y camisas viejas pueden ser la base de muchos disfraces.
- Cartulina y fieltro: son útiles para crear orejas, escamas, cuernos, hojas y otros complementos.
- Maquillaje infantil: utiliza productos adecuados para la piel y sigue las indicaciones del fabricante.
- Accesorios ligeros: opta por linternas LED, telas suaves y complementos que no dificulten caminar o jugar.
- Disfraces en grupo: la Santa Compaña, los mouros y las mouras permiten crear conjuntos para hermanos y amigos.
Evita las máscaras que limiten la visión, las piezas pequeñas para menores de tres años y los accesorios con puntas duras. Si el disfraz se utiliza de noche, añade elementos reflectantes para que los niños sean visibles.
Un Samaín con identidad gallega
El Samaín es hoy una celebración que convive con Halloween y reúne distintas tradiciones, actividades y representaciones culturales. Las historias de las ánimas, las calabazas talladas y las leyendas populares ofrecen una alternativa a los disfraces comerciales habituales.
Elegir una meiga, un trasno, una moura o un Gatipedro es también una forma de acercar a los niños a las historias de Galicia. No hace falta que el disfraz sea perfecto ni que todos los personajes pertenezcan estrictamente a la tradición del Samaín: lo importante es conocer las leyendas, dejar volar la imaginación y disfrutar preparando algo juntos.
Este Halloween, en lugar de comprar el primer disfraz que aparezca en una tienda, puedes convertir una tarde de manualidades en una pequeña aventura por la mitología gallega. Y si buscas más planes con niños, echa un vistazo a qué hacer en Vigo con niños.
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